Wednesday, December 26, 2018

19 jours

Quiero sentirme fuerte, invencible, sin miedos. ¿Qué podría salir mal? Se siente como si las cosas están cayendo en su lugar. Veo un largo camino delante de mi, uno que nunca imaginé transitaría alguna vez.

Monday, December 3, 2018

42 jours

"Te esperé, llegué a sentir que me moría
Te esperé como la luna espera el día
Lo intenté, pero continuó la vida
Te esperé, pero el tiempo cerró la herida...

Te esperé, pero alguien más llegó a mi vida."

Sunday, November 18, 2018

Deux mois

Espíritu Indestructible

Noviembre y su matiz de otoño (¿o de verano?) siempre trae para mi novedades, cambios, algunas veces perdí y otros tantos gané. Hace 10 años de aquel día en que tomé una decisión que marcó un antes y un después en mi organizada vida. No me imaginaba hasta donde llegaría. Unos cuantos noviembres lloré, como ese tan lluvioso de hace 7 años, intentando encontrarme, tan cerca de mi sin saberlo, o como aquel de hace 4 años, cuando al cielo partió mi segunda mamá... Otros sonreí, como hace 3 años, probando mi toga y mi birrete, incluso hace un año, abrazada a mi compañerita de vida en su lucha, amándonos, despidiéndonos después de casi 15 años de aventuras juntas... Yo nací un 25 de mayo y renací un noviembre y hoy siento que estoy en la línea de partida al resto de mi vida, empacando mis sueños, recogiendo los pedazos rotos y quebrados que quedan de mis luchas para intentar reconstruirlos. Con todo el miedo del mundo tenía que intentarlo, tenía que soñarlo, tenía que apostar por lograrlo... Alea iacta est, será lo que tenga que ser, aún muy cliché, ya he agotado todo lo que estaba en mis manos (y hasta lo que no tenía) para llegar a este punto.

Decir las cosas sin decirlas

Es noviembre y las lluvias traen consigo recuerdos y nostalgia. Ya es recurrente, por no decir, una tradición, escribir sobre mis versiones y sentimientos. Unas veces poético y romántico, otras tantas una prosa trágica acompañada de lágrimas en un teclado. Esta vez tengo sentimientos encontrados. No odio, no puedo hacerlo, aunque si siento una punzada persistente en el corazón por la decisión unilateral de dar conclusión oportuna a eventos insustantivados, pero siempre fue así, una historia de dos donde solo uno tenía el control, solo uno tenía la decisión y siempre perdía yo... Me perdí tantas veces en ti, me perdí tantas veces por mi tonta ilusión, hasta quedar en cenizas... Noviembre siempre me trae esa pequeña nostalgia por lo que fue y lo que nunca fue también. No creo dejar de escribir sobre esto en algún punto, es un placer enorme hacerlo, haberlo vivido, aunque no consiga forma de darle una conclusión... Descubres que hay cosas que el tiempo no cura, recuerdos que nunca dejan de arder cuando pesan las madrugadas... ¿Pero qué más pude haber hecho yo?, nunca fue mi decisión. Ni enamorarme, ni permanecer así, condenada a una eternidad. Escojo vivir mi vida, soy feliz amando una vez más, soñando, construyendo, aunque sea un secreto a viva voz, aunque las distancias a veces nos carcomen... Pero ese es otro cuento que algún día dejaré fluir. En noviembre, puede que nos embargue la nostalgia (o tal vez solo a mi), pero si algún día a ti también te pasa, recuerda... Recuerda que pudiendo serlo todo, escogiste una y otra vez que no fuésemos nada.

Monday, October 22, 2018

Caracas: tú y tus cosas.


Amanece a unos 14ºC, suenan cercanas las sirenas de una patrulla, ya la gente se ubica en sus filas, ya los andenes cobran vida transportando sueños e ilusiones. Mi "Ciudad Bendita", aquí nací, aquí viví parte importante de mi vida. Siento amor por ti y un infinito odio por todo lo que todavía me arrebatas. Y es que uno no extraña la tierra, sino lo vivido en ella, y aunque sienta nostalgia, no quiero volver, sin embargo vuelvo, una y otra vez. Amaneciendo en un barrio, pasando frío en una plaza, llorando en los andenes esperando que aquellos trenes me lleven hacia la respuesta que tanto anhelo. Ha sido largo el camino, atropellado, difícil y cada día más lleno de obstáculos, pero por alguna razón, ver tu imponente montaña me da aire, me da respiro. Tantos años llevándote conmigo, tantos años queriendo soltarte, simplemente ahora queriendo que me des respuestas. No me debes nada y yo te debo todo, quiero saber como será la vida después de ti y tus colores, de ti y tus hermosas guacamayas, de ti y tus peligros, de ti y tu eterna primavera. Mi sucursal del cielo, la puerta del continente sur, la ciudad más insegura del mundo. Son tus contrastes los que te dan vida, eres tú y tus cosas, que solo quienes venimos de ti podemos ver.

Friday, October 5, 2018

Espejismo o la crónica de un fracaso posible

En mi vida se ha detenido el tiempo después de una despedida más. Mi corazón roto y sangrando nuevamente en una terminal, dejando ir lo que no quería soltar se ha quedado... Me siento diminuta ante cada nueva dificultad y el miedo latente y constante de que, una vez más, mi historia culminará en un fracaso. Mi psicólogo lo llama "trastorno de estrés post-traumático", yo lo siento como que la vida entera se me va por un agujero en una cámara presurizada. Si tengo los ojos abiertos me enfrento a mi triste realidad, si los cierro mil demonios no dejan de atormentarme... Mi voluntad puede estar inflada por las mañanas y acabar tras leer un nuevo mensaje desmotivante. Este dilema me destruye en las noches, me impide soñar, acaba mi ser entero... ¿Qué quedará de mi? ¿Lo lograré?... Extraño dormir, mi paz mental, despertar junto a mi amor por las mañanas... Un viaje más, un obstáculo nuevo al que enfrentar, se me llena el pecho entero de temores, pero ya lo decidí... Decidí partir (así sea de éste plano terrenal). La oportunidad está allí en el horizonte, las palabras correctas han sido entregadas y, si hablamos de porcentajes, un 80% es el avance (tal vez es más, soy mala con los números), sin embargo, mi fe se reusa a ser optimista, siempre caminando con cautela. Espero algún día ganarle a tanto miedo.

Tuesday, September 25, 2018

Da igual

No escribir.

(Preámbulo)
Me propuse no exponer más mi vida, mis sentimientos, aunque da igual: nadie lee esto ¿o si?. Da igual, siempre son ojos llenos de indiferencia. 

(Cuerpo)
Las dudas del presente, los errores del pasado y el miedo al futuro. Mucho miedo, ¿Lo lograré?. Quiero cerrar los ojos y abrirlos con todas las preguntas respondidas. Dar todo lo mejor que está en tus manos y aún así encontrar mil y un obstáculos en el camino. Las resoluciones se ven tan lejanas, tan ajenas... Nunca es mi turno, es como nadar en una maldición y ya no sé que más soltar para poder retomar el control.

Hacía años no tenía tanto miedo, tantas dudas, tanto karma que purgar, tantas paredes que derrumbar. Y en la soledad del abismo que existe entre estar en mi cama y poner un pie en el suelo, pienso nuevamente en morir.

(Cierre)
Hay muchísimas cosas buenas, muchas a las que aferrarme y por las que luchar. El camino ha sido largo, los consuelos han sido respiros cortos pero sostenidos. Algún día tiene que ser mi día, sea para vivir o decidir morir.

Saturday, May 26, 2018

How to Save a Life

Podría escribir libros enteros sobre nuestra historia. No porque estuviese cargada de anécdotas, más bien, porque los sentimientos fueron densos, y las historias no las contamos tal cual las vivimos, sino tal cual las sentimos. Empezaré por lo básico: me enamoré estúpidamente. Si, lo tengo que admitir. Mi yo, ilusa de 17 años quería creer después de tanta mierda. Lo sentí con tal intensidad en cada beso, en cada caricia, confundida, sin saber leer entre las líneas de lo que sucedía, y la cagué, lo admito. Me vi en situación desesperada al final, de verdad deseé morir... No porque no pudiese vivir con un desamor, sino porque me sentí irrelevante e insignificante. Le estaba quitando un ladrón de oxígeno al mundo, no podía más con los efectos secundarios de vivir. Odié en ese momento, con la profundidad con que no había odiado nunca. Me llené de ira y esta se manifestó en indiferencia para el mundo y bastantes rabietas de la puerta para adentro. Sentí ira hacia mi, yo perdí, me dejé ganar y de repente Aire en los pulmones. Puedo respirar, puedo ser feliz, merezco ser feliz, ¿no?, y si lo fui. Siempre con la idea de que, tal vez, en universo paralelo también era feliz, pero de otra forma, con otro nombre y apellido, sin cicatrices, sin dolores que sanar, tal vez si... Más no, el fantasma debía estar guardado, solo ser parte de las historias que escribo, ser protagonista de los finales que "debieron" ser y nunca fueron. Y un día, por culpa de las estrellas, ahí estabas tú y ahí estaba yo, 21 y 24, se veía tan lejano el 17 y 20, lejano pero allí, galopando en cada movimiento sistólico y diastólico. No te mentiré, sentí que tenía una vida esperando por ese día, se sentía correcto, se sentía tan bien... Amé perseguirte en sueños, amé perseguirte por aquellos pasillos cenicientos. Estaba siempre buscándote, ansiando más y más, pidiendo tanto de ti. Te sentí una extensión de mi ser, volví a estar completa, pero... Estaba mal. Sin ánimos de hacer crecer controversias, no te había tocado indebidamente y ya a flor de piel te estaba amando otra vez. Cuestioné hasta el último pilar de mi esencia, no me creía capaz, pero lo estaba haciendo, y el sol tenía sentido, y hasta en los momentos de soledad te dibujaba en mi mente, es decir, tú decía no valer nada y yo no veía que alguien pudiese competir con un ser tan maravilloso. Me estabas revolucionando la vida una vez más, parecía una cosa del destino, una bendición cósmica. ¿Y, si esta vez hacemos las cosas bien? Pensé tantas veces, pero luego tocaba mi realidad, yo pertenecía a otro, a quien me había salvado de ti, y tú... No le pertenecías a nadie ni lo ibas a hacer. Tomé una decisión: voy a vivir ésto, disfrutando hasta el último segundo en que pudiera el sentimiento, es decir, amar es hermoso, así lo estuviese haciendo sola. Breve y efímero, mi aventura, la inspiración de las mil historias... Y así como llegaste, te fuiste... Me soltaste y me quedé allí, plantada sin explicación, sin despedida. Tiempo expirado, hora de volver a mi miserable vida. ¡Qué acto de crueldad del destino!, sin embargo, así tenía que ser, así estaba escrito. Te confieso que aún así, no dejé de buscarte. Ya los pasillos habían dejado de existir, ya los sueños eran solo trampas, pero te buscaba en cada esquina, en cada poema, en cada texto, te buscaba... Y te encontré un par de veces, en largas charlas nocturnas sobre estrellas fugaces, sobre universos paralelos, sobre vidas que no son nuestras. 

Brevemente te vi pasar y quedaron de ese entonces un par de fotografías, la prueba de que existimos más allá de las historias. Nunca dejé de sentir, pero sabía que era imposible. Regresé al plano que creí me correspondía, volví a lo que creí y juraba, sería mi "por siempre", y mira que la vida es odiosa, tal cosa era un mito más en mi mente... Sufrí mucho, lloré mares, me perdí a mi misma y en el interín volví a buscarte. Junto a ti sentía certeza, junto a ti, desvanecía la sensación de no tener futuro... ¡Qué error! Caos fue el resultado. Lo disfruté y para mi, agoté hasta lo último que un ser tan imperfecto e indigno podía hacer, ¿me entiendes? estaba cansada de mendigar amor, de mendigar atención, de sentir sola. ¿sabes? hasta ese día siempre creí que sentí sola. Nunca entendí tú euforia conmigo, on and off again, estar y no estar. Siempre creí que era solo algo sexual de tu parte, que nunca sería suficiente, no girlfriend material, tan solo esa persona que está allí para ti y que tripeas un rato y luego dejas sin más. Quise (quisiera) haberte entendido (entenderte), ¿por qué? ¿por qué siempre me dejaste con los sueños rotos entre los dedos? estoy consciene que también la cagué en muchos aspectos, pero ¿merecía yo tan poco? La vida me hizo ver que no, y mientras te seguía buscando por una tercera, y sin remordimiento, la última vez que lo haré de ésta forma, entre las heridas de mi pasado llegó alguien a llenarme el vacío y de su boca nació el rincón que ahora es mi alivio (pero ese es otro cuento).

Lo que más valoré en todo ésto, no fueron solo los sentimientos de amor, sino a mi amigo, a una persona en quien sentía podía confiar, que me entendía, que me recargaba la vida cuando me perdía. Mi amigo. Sé que ese mito llamado friendzone es horrible y no creo jamás que pudieras haber caído en algo así, sin embargo, yo amo lo que la vida dispuso para mi, y lo escojo cada día, y supongo que allí está el punto de quiebre. No eras realmente ese amigo, ese que necesité y forzadamente busqué cuando perdí a uno de los seres que más amo en el mundo, ese que entendía de mi depresión y enfermedades, ese que parecía capaz de estar siempre allí para mi. Hay que saber la sutil diferencia entre tomar una mano y amarrar una vida. No podía seguir cayendo en los mismos ciclos, ya aprendí. Y lamento todo lo malo, lamento si fui tóxica o un ancla en tu vida... Y me entristece un poco ese viejo hábito tuyo de marcharte sin despedirte.

Es mi punto de vista, es nuestra historia, no tal y como la viví, sino tal y como a sentí... Te voy a extrañar, te voy a querer siempre y siempre que me busques me encontrarás. Aunque espero que puedas hacer todo lo que necesites para dejarme atrás... Me duele, no te mentiré. Si te sirve, ódiame tan fuertemente por todas las cosas que no hice por ti, ódiame tanto que puedas ver por fin todo lo que estará bien para ti. Y si un día nos volvemos a cruzar, con infinita alegría te volveré a abrazar para poder sentir que estoy en casa, tus brazos y tus palabras de aliento han sido mi hogar muchas veces, y aunque ya no las pueda leer, las recordaré y serán parte mi. Y dejo esto aquí, por si algún día te ataca la nostalgia y te da por recordar... Te deseo lo mejor y gracias por todo lo bueno (y lo malo también). Que tengas una feliz y larga vida, amor imposible, soulmate, evento cósmico fortuito... Mi mejor amigo.



Y e s s i k a W
Para M.V.
Amaneciendo en mis 25 años.

Tuesday, January 2, 2018

Ceci n'est pas une leçon

Ha transcurrido mucho tiempo desde la última vez, ¿Cuándo fue?, mi mente intenta borrarlo pero el recuerdo sigue allí, como una sombra. Olvidas el evento, los hechos, pero no puedes olvidar como te has sentido, y yo me sentía maravillosa, una vida por delante, se destroza ante mi. Solo veo oscuridad, pero lo siento en carne viva, como una quemadura de tercer grado. Ha cambiado mucho, cambió mi entorno, aunque yo siga aquí, extraño tanto todas las cosas que tuve, llorando ante fotos de sonrisas, ¿en qué punto se me ha ido? No nos damos cuenta de la fortuna hasta que ya no está, hasta que es solo un espacio en la mesa, una silla vacía, un pasillo retumbando en ecos, antes llenos de ruido, de ese ruido que era sinónimo de vida, sinónimo de amar. Entonces da vueltas nuevamente todo en mi cabeza, un pequeño error da margen a dejar entrar el dolor por las puntadas de la herida que trata de sanar. En dos tragos más estaré curada, lo prometo, esta vez no volverá a ser igual. Se ve distinto, más la esencia se repite: el descuido como forma de desamor. Quiero volver a os días en los cuales desconocía tal sentir, dar vuelta al reloj al punto donde el corazón aún estaba entero, intactos los sueños y las esperanzas, de caminar el mundo a corazón abierto, pero cierro los ojos y no veo nada, solo siento las cosas romperse irremediablemente. El silencio es escandaloso, el vacío solo parece ampliarse, no quiero despertar porque no quiero ver que no estás, en mis sueños aún hay vida y esperanza. Quiero creer, pero sé que en este punto las paredes no harán más que crecer.