Saturday, May 26, 2018

How to Save a Life

Podría escribir libros enteros sobre nuestra historia. No porque estuviese cargada de anécdotas, más bien, porque los sentimientos fueron densos, y las historias no las contamos tal cual las vivimos, sino tal cual las sentimos. Empezaré por lo básico: me enamoré estúpidamente. Si, lo tengo que admitir. Mi yo, ilusa de 17 años quería creer después de tanta mierda. Lo sentí con tal intensidad en cada beso, en cada caricia, confundida, sin saber leer entre las líneas de lo que sucedía, y la cagué, lo admito. Me vi en situación desesperada al final, de verdad deseé morir... No porque no pudiese vivir con un desamor, sino porque me sentí irrelevante e insignificante. Le estaba quitando un ladrón de oxígeno al mundo, no podía más con los efectos secundarios de vivir. Odié en ese momento, con la profundidad con que no había odiado nunca. Me llené de ira y esta se manifestó en indiferencia para el mundo y bastantes rabietas de la puerta para adentro. Sentí ira hacia mi, yo perdí, me dejé ganar y de repente Aire en los pulmones. Puedo respirar, puedo ser feliz, merezco ser feliz, ¿no?, y si lo fui. Siempre con la idea de que, tal vez, en universo paralelo también era feliz, pero de otra forma, con otro nombre y apellido, sin cicatrices, sin dolores que sanar, tal vez si... Más no, el fantasma debía estar guardado, solo ser parte de las historias que escribo, ser protagonista de los finales que "debieron" ser y nunca fueron. Y un día, por culpa de las estrellas, ahí estabas tú y ahí estaba yo, 21 y 24, se veía tan lejano el 17 y 20, lejano pero allí, galopando en cada movimiento sistólico y diastólico. No te mentiré, sentí que tenía una vida esperando por ese día, se sentía correcto, se sentía tan bien... Amé perseguirte en sueños, amé perseguirte por aquellos pasillos cenicientos. Estaba siempre buscándote, ansiando más y más, pidiendo tanto de ti. Te sentí una extensión de mi ser, volví a estar completa, pero... Estaba mal. Sin ánimos de hacer crecer controversias, no te había tocado indebidamente y ya a flor de piel te estaba amando otra vez. Cuestioné hasta el último pilar de mi esencia, no me creía capaz, pero lo estaba haciendo, y el sol tenía sentido, y hasta en los momentos de soledad te dibujaba en mi mente, es decir, tú decía no valer nada y yo no veía que alguien pudiese competir con un ser tan maravilloso. Me estabas revolucionando la vida una vez más, parecía una cosa del destino, una bendición cósmica. ¿Y, si esta vez hacemos las cosas bien? Pensé tantas veces, pero luego tocaba mi realidad, yo pertenecía a otro, a quien me había salvado de ti, y tú... No le pertenecías a nadie ni lo ibas a hacer. Tomé una decisión: voy a vivir ésto, disfrutando hasta el último segundo en que pudiera el sentimiento, es decir, amar es hermoso, así lo estuviese haciendo sola. Breve y efímero, mi aventura, la inspiración de las mil historias... Y así como llegaste, te fuiste... Me soltaste y me quedé allí, plantada sin explicación, sin despedida. Tiempo expirado, hora de volver a mi miserable vida. ¡Qué acto de crueldad del destino!, sin embargo, así tenía que ser, así estaba escrito. Te confieso que aún así, no dejé de buscarte. Ya los pasillos habían dejado de existir, ya los sueños eran solo trampas, pero te buscaba en cada esquina, en cada poema, en cada texto, te buscaba... Y te encontré un par de veces, en largas charlas nocturnas sobre estrellas fugaces, sobre universos paralelos, sobre vidas que no son nuestras. 

Brevemente te vi pasar y quedaron de ese entonces un par de fotografías, la prueba de que existimos más allá de las historias. Nunca dejé de sentir, pero sabía que era imposible. Regresé al plano que creí me correspondía, volví a lo que creí y juraba, sería mi "por siempre", y mira que la vida es odiosa, tal cosa era un mito más en mi mente... Sufrí mucho, lloré mares, me perdí a mi misma y en el interín volví a buscarte. Junto a ti sentía certeza, junto a ti, desvanecía la sensación de no tener futuro... ¡Qué error! Caos fue el resultado. Lo disfruté y para mi, agoté hasta lo último que un ser tan imperfecto e indigno podía hacer, ¿me entiendes? estaba cansada de mendigar amor, de mendigar atención, de sentir sola. ¿sabes? hasta ese día siempre creí que sentí sola. Nunca entendí tú euforia conmigo, on and off again, estar y no estar. Siempre creí que era solo algo sexual de tu parte, que nunca sería suficiente, no girlfriend material, tan solo esa persona que está allí para ti y que tripeas un rato y luego dejas sin más. Quise (quisiera) haberte entendido (entenderte), ¿por qué? ¿por qué siempre me dejaste con los sueños rotos entre los dedos? estoy consciene que también la cagué en muchos aspectos, pero ¿merecía yo tan poco? La vida me hizo ver que no, y mientras te seguía buscando por una tercera, y sin remordimiento, la última vez que lo haré de ésta forma, entre las heridas de mi pasado llegó alguien a llenarme el vacío y de su boca nació el rincón que ahora es mi alivio (pero ese es otro cuento).

Lo que más valoré en todo ésto, no fueron solo los sentimientos de amor, sino a mi amigo, a una persona en quien sentía podía confiar, que me entendía, que me recargaba la vida cuando me perdía. Mi amigo. Sé que ese mito llamado friendzone es horrible y no creo jamás que pudieras haber caído en algo así, sin embargo, yo amo lo que la vida dispuso para mi, y lo escojo cada día, y supongo que allí está el punto de quiebre. No eras realmente ese amigo, ese que necesité y forzadamente busqué cuando perdí a uno de los seres que más amo en el mundo, ese que entendía de mi depresión y enfermedades, ese que parecía capaz de estar siempre allí para mi. Hay que saber la sutil diferencia entre tomar una mano y amarrar una vida. No podía seguir cayendo en los mismos ciclos, ya aprendí. Y lamento todo lo malo, lamento si fui tóxica o un ancla en tu vida... Y me entristece un poco ese viejo hábito tuyo de marcharte sin despedirte.

Es mi punto de vista, es nuestra historia, no tal y como la viví, sino tal y como a sentí... Te voy a extrañar, te voy a querer siempre y siempre que me busques me encontrarás. Aunque espero que puedas hacer todo lo que necesites para dejarme atrás... Me duele, no te mentiré. Si te sirve, ódiame tan fuertemente por todas las cosas que no hice por ti, ódiame tanto que puedas ver por fin todo lo que estará bien para ti. Y si un día nos volvemos a cruzar, con infinita alegría te volveré a abrazar para poder sentir que estoy en casa, tus brazos y tus palabras de aliento han sido mi hogar muchas veces, y aunque ya no las pueda leer, las recordaré y serán parte mi. Y dejo esto aquí, por si algún día te ataca la nostalgia y te da por recordar... Te deseo lo mejor y gracias por todo lo bueno (y lo malo también). Que tengas una feliz y larga vida, amor imposible, soulmate, evento cósmico fortuito... Mi mejor amigo.



Y e s s i k a W
Para M.V.
Amaneciendo en mis 25 años.

No comments:

Post a Comment