Amanece a unos 14ºC, suenan cercanas las sirenas de una patrulla, ya la gente se ubica en sus filas, ya los andenes cobran vida transportando sueños e ilusiones. Mi "Ciudad Bendita", aquí nací, aquí viví parte importante de mi vida. Siento amor por ti y un infinito odio por todo lo que todavía me arrebatas. Y es que uno no extraña la tierra, sino lo vivido en ella, y aunque sienta nostalgia, no quiero volver, sin embargo vuelvo, una y otra vez. Amaneciendo en un barrio, pasando frío en una plaza, llorando en los andenes esperando que aquellos trenes me lleven hacia la respuesta que tanto anhelo. Ha sido largo el camino, atropellado, difícil y cada día más lleno de obstáculos, pero por alguna razón, ver tu imponente montaña me da aire, me da respiro. Tantos años llevándote conmigo, tantos años queriendo soltarte, simplemente ahora queriendo que me des respuestas. No me debes nada y yo te debo todo, quiero saber como será la vida después de ti y tus colores, de ti y tus hermosas guacamayas, de ti y tus peligros, de ti y tu eterna primavera. Mi sucursal del cielo, la puerta del continente sur, la ciudad más insegura del mundo. Son tus contrastes los que te dan vida, eres tú y tus cosas, que solo quienes venimos de ti podemos ver.
Monday, October 22, 2018
Friday, October 5, 2018
Espejismo o la crónica de un fracaso posible
En mi vida se ha detenido el tiempo después de una despedida más. Mi corazón roto y sangrando nuevamente en una terminal, dejando ir lo que no quería soltar se ha quedado... Me siento diminuta ante cada nueva dificultad y el miedo latente y constante de que, una vez más, mi historia culminará en un fracaso. Mi psicólogo lo llama "trastorno de estrés post-traumático", yo lo siento como que la vida entera se me va por un agujero en una cámara presurizada. Si tengo los ojos abiertos me enfrento a mi triste realidad, si los cierro mil demonios no dejan de atormentarme... Mi voluntad puede estar inflada por las mañanas y acabar tras leer un nuevo mensaje desmotivante. Este dilema me destruye en las noches, me impide soñar, acaba mi ser entero... ¿Qué quedará de mi? ¿Lo lograré?... Extraño dormir, mi paz mental, despertar junto a mi amor por las mañanas... Un viaje más, un obstáculo nuevo al que enfrentar, se me llena el pecho entero de temores, pero ya lo decidí... Decidí partir (así sea de éste plano terrenal). La oportunidad está allí en el horizonte, las palabras correctas han sido entregadas y, si hablamos de porcentajes, un 80% es el avance (tal vez es más, soy mala con los números), sin embargo, mi fe se reusa a ser optimista, siempre caminando con cautela. Espero algún día ganarle a tanto miedo.
Subscribe to:
Comments (Atom)
